Se puede tocar con las palabras lo que no se ve con los ojos, se puede besar con poesía los labios que yacen dormidos; se puede también por un instante infinito... "¡Cambiar el mundo¡".

lunes, 20 de mayo de 2019

La voz de la carretera



Hace rato que no conversaba con la carretera, los paisajes desde mi último viaje han cambiado, las estaciones marcan muy bien la diferencia entre el otoño y la primavera, sin embargo mi cuerpo no lo siente así, es como estar abandonada a la suerte, sin seguro para las emociones que andan provocando estragos y a la deriva de las nostalgias que se cuelan entre las rendijas simulando al viento.

Necesito un poco de silencio entre tanta ausencia llena de ruidos cotidianos y compromisos sociales. Desaparecer de la necesidad de otros, retomar el hilo de mi vida..."Hay comienzos que dejé a medias por construir sueños ajenos".

En una de mis nuevas lecciones aprendí a poner el "yo" en mi boca, debo reconocer que siempre me guardé para después, agradando a todos, postergando la fuente principal que me alimenta "Mis sueños y proyectos". Así pasa con todos en diferentes ámbitos de la vida, somos seres humanos y tal vez la palabra humanidad nos marcó para siempre al obligarnos a hacer siempre el bien al prójimo y no es que este reclamando, al contrario es un acto tan maravilloso que te llena el alma, hacer felices a otros, pero debemos aprender que la caridad comienza por casa sin descuidar nuestro mundo para poder ser un buen pilar y no desvanecerse a medio camino por falta de fuerzas.

El peso de las obligaciones auto impuestas, el querer la perfección en este imperfecto mundo, el solucionar problemas de otros, defender los valores perdidos, luchar por ideales y muchas otras cosas van desgastando el cuerpo y perforando el Alma.

Hoy aquí... con la voz de la carretera haciendo eco en mis oídos, veo mis pensamientos pasar por una ventana a 120 km. por hora sin saber si llegaré a destino pero con la certeza de que esta conversación traerá grandes cambios a mi vida.
Vivian Ceori ©®
Imagen: web






jueves, 16 de mayo de 2019

Habitar en ti


"Hay pasiones que florecen en el desierto, se riegan con ternura y se alimentan de recuerdos"...  

Déjame detener el tiempo en ese último encuentro,
donde tu boca saciaba a la mía,
tu nariz se fundía en mi vientre,
tus manos dibujaban mis colinas. 


Déjame ahí en ese minuto exacto
donde tus ojos pedían con clemencia
que me quedara y mis lágrimas 
caían mientras cabalgaba hacia tu encuentro. 

En ese laberinto de sueños imposibles,
en ese hogar que juntos construimos,
nos embriagamos de sonrisas perfumadas en café
y que la distancia hoy rompe en mil pedazos. 

Déjame implorarle al tiempo tu regreso,
te prometo que si el mar te arroja hasta esta orilla
gritaré nuestro amor a los cuatro vientos. 

Dejaré  que la ternura se pose  en nuestros besos,
dejaré mis alas quietas y anidaré  en tu cuerpo. 

Vivian Ceori
Pintura: Irina Vitalievna Karkabi|






miércoles, 8 de mayo de 2019

Los ecos de la luna


Que el universo os abrace con el brillo de su aura, que se enciendan las miradas, con los latidos del alma y que la luna nos guíe a través de las ventanas. En sus ecos va versando, susurros de noche llana, en que el amor se quedó a rondar entre la almohada.

Tan llena estaba la luna
y la niebla en mi cama,
se paseaba ante ella
como inquieta enamorada.

La mirose entonces ella,
con una corazonada,
¡ay la niebla está llorando!
¡extraña… la luna extraña!.

Y desde el mismo cielo
él la mira entusiasmada,
tan lejana y tan brillante
y jamás podré tocarla.

La luna se puso triste
al saber los pensamientos,
él la amaba con el alma
y ella con sentimientos.

La noche los refugiaba
sin perder las miradas,
los amantes perdidos,
ya se desesperaban.

Mientras las horas corrían
las esperanzas llegaban,
porque se dormía la luna
al ver asomar el alba.

Y nuevamente la noche
la luna se acomodada,
en la cima del cielo
y las estrellas bordadas.

Nostalgia de luna llena
por no tenerte en mi lecho,
se apagaron mis pupilas
y mi corazón estrecho.

Romance de luna llena
en que la noche me llama,
a buscarte entre las letras
mientras mojo la portada.

Con la tinta misteriosa
que se vuelve aullido errante
en la luna vi tus ojos
y ya no estás como antes.

Te desvaneciste amor,
de mi pecho te esfumaste,
en los brazos del adiós,
a mi alma desolaste.

Y es la luna, luna llena
que hoy viene a recordarte,
entre mis versos rojos
de mi ser te apoderaste.

Tan llena estaba la Luna
tan llena de ti y mi reproche
¿dime si sabes mi vida,
que el amor es un derroche?.

Mientras me juras querer,
por un lado me castigas,
nos miramos en la luna,
y a mi corazón lastimas.

¡Ay luna llena te robaste!
mis versos de madrugada,
tal vez al cerrar los ojos,
le halle entre mi alborada.

Para besarle de nuevo,
para amarlo entre susurros,
para decirle que vuelva,
a ser parte de mi mundo.
Vivian Ceori ©® 

Imagen web