Se puede tocar con las palabras lo que no se ve con los ojos, se puede besar con poesía los labios que yacen dormidos; se puede también por un instante infinito... "¡Cambiar el mundo!".
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sábado, 24 de octubre de 2026

Mar, pena y viento


Nunca pensé que volver así doliera
Mas en la  esperanza, 
se calman mis penas.

El viento se lleva 
mis sueños de arena
Y el mar con sus olas 
no me desespera.

Estar y no estar 
con el corazón en vela
donde el vuelo que emprendí 
jamás nadie entendiera.

Hoy mis ojos brillan 
de otra manera,
esperando que el océano 
de las respuestas 
que aún no llegan.

No estoy desecha,
tampoco  entera,
No soy de risas, 
soy de mar y de tierra.

Amo el sonido 
que arrastra a las piedras
En mi refugio de mar
y de quimeras. 

Falta la sonrisa plena, 
falta saber 
si en mis días de poemas
volverá la chispa 
que antes meciera
a esta pluma mágica 
que a muchos consuela

No estoy desecha, 
tampoco  entera,
no soy de risas, 
soy de mar y de tierra.

Amo el sonido que arrastra 
a las piedras
en mi refugio de mar 
 y de quimeras. 

Tengo un mar que acoge 
¡Ay de qué manera!
peces grises llenan mis dilemas,
Grises también mis noches serenas.

Cada hora pasa lenta, 
no el reloj que me condena. 

Vuelvo a la ausencia, 
abrigando mis noches 
de soledad en mi puerto.

¡Vuelvo a ser yo!
¡hasta el fin de los tiempos!...

Vivian Ceori ©®​​
Poema Musicalizado 
Los Vilos, Chile 2013
(Adaptado)
Imagen: IA





martes, 6 de octubre de 2015

El regreso

Con un soplo de viento, con el canto del mar, con las aves que vuelan, con un frío rozar. Con las plumas contentas, vuelvo a mi lugar, a besaros con los versos a quien me permita dar.
Volver, a tocar tus olas bravas 
volver a verme en tu reflejo, 
quedarme junto a la bruma
y sentir que nunca estuve lejos.

Volver y abrir la ventana,
para dejar entrar  la luz,
y los colores que llegan
desde mi primavera mojada. 


Volver y quedarme
Contemplando el momento,
en que mis ojos reciben
el dulce amor y sustento.

Acuarelas  y azules
que se pintan de la nada,
alzar la  mirada al cielo
anunciando  mis plegarias,
y saber que regreso
a esta humilde morada,
de mar y de viento
se viste mi llegada.

De colores intensos
que penetran mi alma,
con los rayos dorados
de un sol que soslaya,
y con plumas  pequeñas
para que no duela nada.

Hoy vuelvo a mi ventana
de mar, poesía y de alas.
“Ceori”


lunes, 3 de agosto de 2015

Vuelvo a casa


Las nubes blancas juegan a envolver el tenue azul del cielo. Después de la lluvia florecen las temperaturas bajo cero,  nieve en el pasto y en la cordillera. Hojas mojadas en el suelo y la humedad se evapora llevándose la contaminación  del cielo. La ciudad es un cúmulo de personas que luchan por llegar a tiempo. Yo vuelo por la carretera alejándome de un mundo tapado en vidas que sueñan con unas cálidas vacaciones. Un poco de calor a este frío y quejumbroso invierno. Agosto es el mes más duro y frío en mi Chile querido.  Es por eso que me refugio en la hoguera de las palabras y pinto con la pluma sacando los colores que reservé especialmente para esta temporada. El que guarda siempre tiene dice el sabio dicho.

La frazada de amor que me envuelve será suficiente para calentar el alma. Mas el silencio hace que las paredes se vean inmensas en la lejanía del ser que se ama. Estuve quemando algunas hojas que me lastimaban  y estoy abriendo un libro nuevo con las alas renovadas. Todo se vale en este mundo de letras  donde queremos inmortalizar lo bueno y desechar lo malo. Pero aquello que dio sombras a la vida, ha de ser terreno ganado. Piedras que saltamos pero no olvidadas, pues por algo fueron parte del camino. Esas cosas que no queremos repetir se llaman lecciones de vida. Y el tiempo intangible a las manos y perceptible a la vista,  fiel compañero de viajes y batallas, es la prueba de que cada fin es un comienzo.

Entonces en este viaje que me trae de regreso una vez más, a mi mar tan amado dejo que fluyan las palabras mientras corro junto a las nubes que se disipan en pequeños grupos simulando abrir charcos de luz que permiten al sol iluminar mis pupilas mientras escribo.  En este camino que termina y el tiempo no pasó para mí, ni para ustedes desapercibido pongo fin al silencio  y comienzo a escribir de nuevo. 
He llegado a casa y las nubes se hacen a un lado para que mis cerros azules me cuenten historias de mar mientras juego a inventar que a mi lado te tengo. 

Me quedaré esperando ese viaje prometido, más allá de la tierra,  el mar y el cielo...
"Ceori"


Pintura: Steve Henderson

               Buddha Bar - Monsoon Flam (Lona)