Se puede tocar con las palabras, lo que no se ve con los ojos y se puede besar con la poesía, los labios que yacen dormidos, se puede también por un instante infinito... "cambiar el mundo".

lunes, 22 de mayo de 2017

Aprendí


Aprender es el arte que todos podemos practicar, aprendo cada día las cosas que la escuela de la vida me enseña, desde hace un tiempo que aprendí  a mirar con más agradecimiento los amaneceres, aprendí a dibujar sonrisas en los rostros tristes con un simple hola, aprendí a guardar silencio cuando se debe, aprendí a respetar mis tiempos, a delegar funciones, aprendí a guardar momentos para alimentar a mi alma. 

Aprendí a soltar amarras lo que no significa que hice abandono, aprendí que cuando entregas sin pedir algo a cambio el premio es reflejarse en la alegría del otro, aprendí que cuando retrocedes es para tomar impulso, aprendí que enseñar saca al maestro que llevas dentro, aprendí que las lecciones a veces hay que darlas dos veces, aprendí que quien te ama en silencio de repente explota y no se lo guarda por siempre. 

Aprendí que la vida no es un cuento de hadas, pero si la miras con los ojos de un niño siempre hay un final feliz. Aprendí que ese trozo de tu memoria olvidada, espera paciente a un ser que la despierte, aprendí que llorar no solo saca el dolor sino que también alivia el peso de las tristezas. Aprendí que renunciar no es un fracaso, sino desviar el camino para buscar nuevos rumbos. 

Aprendí que la humildad abre las puertas del mundo, aprendí que la calma llega cuando evitas los arrebatos de la ira, aprendí a no juzgar porque nadie sabe las vueltas de la vida. Aprendí que cuando sufres en algún momento se nivela la balanza, que cuando te valoras y te respetas tus pasos son más seguros, aprendí que la caridad del amor comienza por casa, y que cuando has perdido algo o a alguien es porque así debía ser, aprendí que la culpa y el rencor no dejan ver con claridad la salida. 

Aun hay tantas cosas que aprender, tanto camino que sembrar, tantas almas que acoger y aún nos queda tanto que contar. 

Vivian Ceori ©®